Bajo el nombre de ALX se esconde un joven dj catalán de temprana vocación, con una niñez marcada por grupos como Prodigy o los Chemical Brothers.
Alex Antolí comenzó a pinchar a finales de los 90 inspirado por el techno que llegaba de Detroit y Berlín. Sus sesiones para la pista de baile son de sobra conocidas por una combinación de buen gusto, robustez y seriedad. Un rompecabezas sabiamente estructurado con el techno como eje central, mientras que sus sets más personales se pasean del trip hop más sensual hasta el deep house más refinado.
Obsesionado por los sonidos de sintetizadores antiguos y abierto a varios estilos, empieza en el año 2001 su andadura en la producción musical, con la firme intención de hacer música futurista con regusto a clásico, con una pizca de experimentalismo y escapando de los clichés que permitan encasillarlo en una etiqueta.